[Intro] Abría el mercado con la mañana, los toldos brillaban después del rocío. Yo llevaba cuatro monedas y un verso doblado dentro del bolsillo. [Verse 1] La florista mostró rosas y dalias, jazmines blancos, clavel carmesí. Preguntó para quién era el ramo; yo miré al suelo antes de decir “para ti”. Elegí gardenias porque recordaban la luz de la plaza sobre tu piel. Añadí una rosa, la más pequeña, porque una grande no pude pagar bien. [Pre-Chorus] Ensayé tu nombre frente al vidrio del portal. La voz se me quebraba antes siquiera de empezar. [Chorus] Flores para tu ventana, una canción para subir. No tengo oro ni palabras grandes, solo esta guitarra y lo que siento por ti. Flores para tu ventana, déjalas junto al jazmín. Esta noche, cuando el barrio duerma, voy a aprender a cantar para ti. [Verse 2] Pasé la tarde cambiando acordes, mi primo marcaba el compás con el pie. La cuerda tercera se rompió dos veces, mis manos sudaban sobre el requinté. Escribí: “Tu risa enciende las plazas”, después lo taché por sonar teatral. Dejé una frase mucho más sencilla: “Desde que llegaste, quiero regresar”. Mi madre planchó mi camisa blanca. Mi padre prestó su cinturón. Antes de salir me dio la guitarra y dijo: “No grites; canta con intención”. [Chorus] Flores para tu ventana, una canción para subir. No tengo oro ni palabras grandes, solo esta guitarra y lo que siento por ti. Flores para tu ventana, déjalas junto al jazmín. Esta noche, cuando el barrio duerma, voy a aprender a cantar para ti. [Guitar Solo] [Bridge] No sabía de escenarios ni contratos, ni cuánto puede costar una ambición. Solo temía que cerraras la cortina antes de escuchar el primer acorde, amor. Pero había algo limpio en aquel miedo: no intentaba convencerte de esperar. Solo quería ofrecerte una canción y aceptar lo que quisieras contestar. [Build-up] Una rosa. Seis gardenias. La guitarra. El corazón. [Final Chorus] Flores para tu ventana, cada pétalo dice: “Estoy aquí”. No tengo un nombre sobre los carteles, pero esta noche tengo algo que decir. Flores para tu ventana, que la luna las haga subir. Cuando toque el primer acorde, todo mi mundo va a empezar en ti. [Outro] Doblé la esquina al caer la noche. Tu balcón apareció bajo el farol. Acomodé las flores junto a la puerta, respiré profundo… y busqué el primer acorde.